Home » Portada

Vuelve Lehane

17/05/2011

Dennis Lehane recupera diez años después a la pareja de detectives, formada por Patrick Kenzie y Angie Gennaro, que lo lanzó al estrellato de la novela negra. Es la secuela de Adiós pequeña, adiós, novela de la que Ben Affleck dirigió con éxito una adaptación cinematográfica.
El autor de Mystic River, Shutter Island y Cualquier otro día ha superado en poco tiempo el cuarto de millón de ejemplares vendidos en Estados Unidos con La última causa perdida, apareciendo en las listas de publicaciones como The New York Times, The Boston Globe, USA Today, Publisher´s Weekly, Washington Post o The Wall Street Journal. Sus derechos han sido vendidos en dieciséis países.

¿QUÉ HA OCURRIDO?
Paso 1. Hace unos años Dennis Lehane declaró:
“Si algún día los detectives Kenzie y Gennaro vuelven a llamar a mi puerta, los recibiré con los brazos abiertos porque me compraron mi primera casa. Me conmovió la forma en que salieron al mundo y, de una manera extraña, se convirtieron en algo que me trascendió, expandiéndose mucho más de lo que yo habría logrado. De manera que me encantaría recuperarlos, pero también tengo claro que no lo haré a menos que ellos mismos me lo pidieran, nunca los colaría por las buenas en una trama. (…) Cada vez que pienso en ellos me los imagino en una habitación de hotel en el Caribe. De repente, suena el teléfono, y uno de ellos dice “No contestes. Es él”. Porque, la verdad, debo reconocer que los machaqué vivos. A esos personajes los apalicé psicológica, física y emocionalmente. Si desean mantenerse lejos, están en todo su derecho. Ahora bien, si en algún momento deciden aporrear mi puerta, correré hacia la máquina de escribir porque sé que me lo pasaría
en grande. Jamás incurriré en el error de meterlos en una crucero en el que el chef es asesinado y sólo Patrick y Angie pueden resolver el caso. No quiero acercarme ni a mil kilómetros del modelo de la serie televisiva Hart y Hart”.

Paso 2: Pues bien, K&G, incapaces de tomarse un descanso demasiado prolongado de las emociones fuertes, acabaron aporreando la puerta del escritor que los maltrató. Él les abrió y les encontró un caso que los devolvía a la excitante mala vida sin traicionar su dignidad. El escritor se lo pasó en grande, el lector disfruta como un bellaco, y la pareja se pregunta por qué demonios no se quedaron en casa tranquilos.

Comparte:
  • Print
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Twitter
  • email
  • Meneame