Home » BCNegra2012, General

La aparente tranquilidad del Norte – crónica de BCNegra, 7 de febrero

08/02/2012

Sigue aquí el programa de BCNegra 2102
¿Por qué tiene tantos adeptos la novela negra escandinava? Ni si quiera los propios autores lo saben: “Supongo que si algunos somos buenos se debe a la larga tradición de novela policíaca existente en nuestros países”, insinuó ayer en Barcelona el escritor noruego Gunnar Staalesen, uno de los tres participantes en la mesa redonda sobre literatura nórdica celebrada en el marco del festival BCNegra 2012. Staalesen es conocido por su serie de novela negra protagonizada por el detective de Bergen Varg Veum. Junto a él estaban los daneses Jussi Adler-Olsen (Departamento Q) e Inger Wolf, creadora del detective de origen croata Daniel Trokic.
“Estamos aquí para escuchar a Olsen y pedirle que nos firme un libro”, confiesan Roser y Joan, una pareja catalana de adictos a la novela negra sentada en las primeras filas. En la sala de La Capella no queda un sitio libre. “Lo mejor de leer a los escandinavos es que te permite descubrir la cultura de un país diferente a través de la novela negra”, asegura Joan, cuya afición por los autores nórdicos empezó tras leer a Henning Mankell.
“A los autores escandinavos nos ponen a todos dentro del mismo saco pero hay muchas diferencias entre nosotros”, remarcó Adler-Olsen. La mesa redonda, moderada por Carlos Zanón y Lilian Neuman, dio pie a un interesante debate sobre la situación política escandinava, la crisis del estado del Bienestar o el impacto del clima a la hora de escribir novela policíaca. “Me costaría mucho escribir una novela en verano, me parecería demasiado ligera”, reconoció Wolf, mirando con complicidad a su compatriota danés. Jussi bromeó diciendo que si al levantarse por la mañana uno se encuentra un metro y medio de nieve en el jardín, está oscuro y la temperatura es de -21º C, “sólo pueden crearse detectives duros”. “Por eso me gusta que en Dinamarca tengamos emigrantes de Oriente medio: aportan a nuestro carácter humor y emociones”, añadió el escritor danés.
Staalesen remarcó la importancia que tiene para él escribir novela negra cómo fórmula para mostrar su compromiso con la sociedad. En su última novela, Varg Veum, un ex trabajador social convertido en detective, investiga un crimen cometido en un centro de acogida de menores en Bergen, la ciudad natal del autor. Aparentemente, un niño ha asesinado a sus padres adoptivos. “Con este libro quise plantear dos cuestiones al lector”, asegura Staalesen. Primera: ¿es posible que un chaval sea considerado un delincuente? Segunda: “qué podrían haber hecho los trabajadores sociales para evitarlo?”. “No se trata de dar lecciones, sino de que el lector juzgue por su cuenta”, concluyó el autor noruego.
Zanón preguntó a los autores sobre las ventajas de crear un protagonista seriado, normalmente un detective, que aparece en cada novela. “De esta forma puedes conocer mejor el carácter del personaje”, dijo Wolfe. “Además, al lector le hace ilusión reencontrarse con él, observar cómo envejece y que su vida transcurre”, añadió Saalesen. Este último también subrayó la estrecha vinculación que el lector establece entre el personaje y una ciudad (normalmente, la del autor): Varg Veum y Bergen, Londres y Sherlok Holmes y Londres, Barcelona y Caravalho, Marlowe y Los Angeles…
“La gracia de la novela negra escandinava es acercar al lector a un entorno exótico, porque al fin y al cabo las personas y sus emociones son parecidos en todas partes del mundo”, concluyó Saalesen.

**Asesinos en serie**

La última sesión de ayer en BCNegra fue dedicada a los asesinos en serie y contó con la participación de dos autores norteamericanos: Jeffrey Deaver (Luna Fría) y Karin Slaughter, que acaba de publicar El número de la traición.
“Nací y me crié en Atlanta. He visto y oído hablar de asesinatos a mi alrededor desde que soy una niña. De aquí nace mi interés por el crimen y sus razones”, reconoció Slaughter, cuyo apellido, ironías de la vida, significa “matanza”. Para Slaughter, no hay duda de todo crimen responde a un motivo: pérdida de poder, frustración, etc.
Deaver cree que la clave de un buen thriller reside en saber mantener la intriga. “La trama debe obligar al lector a preguntarse constantemente qué va ocurrir después”, señaló el autor norteamericano. La fórmula del asesino en serie es “perfecta” para mantener la tensión, añade Jeffrey, autor del detective tetrapléjico Lincoln Rhyme. ¿Por qué un discapacitado? “Quería una alternativa al héroe tradicional, tipo Bruce Willis”, respondió Jeffrey.
Karin se atrevió con un protagonista acomplejado, que se avergüenza de padecer dislexia. “Muchos criminales ocultan algo, igual que él, por eso les comprende mejor”, explicó la escritora americana. A la hora de concebir un asesinato o un crimen, hay que ser muy cuidadosos con las pistas”, recordó Deaver. Dejar demasiadas pistas en evidencia puede desvelar demasiado pronto el nombre del asesino. “El lector debe ir descubriendo lo que ha ocurrido a la vez que el protagonista”, añadió. Por eso, a veces es necesario “esconder pistas” o evitar la aparición del forense o el uso de tecnologías para identificar al delincuente, como la detección del ADN, recuerda el autor. A Karin no le preocupa en absoluto: “los seres humanos somos muy creativos a la hora de matar, la tecnología nunca será capaz de esta al día”.

Sigue aquí el programa

Comparte:
  • Print
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Twitter
  • email
  • Meneame