Julián Ibáñez y Carles Quílez en la Semana Negra de Gijón 2010

La Semana Negra se cierra con un gran éxito de público y la presencia de más de 150 autores del género negro
El pasado domingo se clausuró la 23ª edición de la Semana Negra de Gijón con un balance más que satisfactorio. 845.000 personas han acudido a la llamada de la novela negra seducidos por el programa de actividades y la presencia de más de 150 autores llegados de toda España y de 12 países más.
El sábado 17 Julián Ibáñez presentó en el marco del certamen su novela Giley, un apasionante relato protagonizado por el policía Cobos, que descendido de Madrid al paisaje ocre de Puertollano, deberá desentrañar las claves de un suceso en el que los fuleros y gente de mala vida juegan con las cartas marcadas. Reconocido autor del género, Ibáñez ha publicado títulos como Mi nombre es Novoa (1994), La triple dama (1996), Entre trago y trago (2001) y La miel y el cuchillo (2003). Además, también es el padre de títulos juveniles como Me gusta ayudar a las pelirrojas (2001), Los gorilas no bromean con la corbata (2006) o Crimen supertranquilo (2007).
Ibáñez también participó como miembro del jurado del Premio Hammett, que en la presente edición ha sido concedido al argentino Guillermo Orsi.
Tampoco quiso perderse la oportunidad de visitar Gijón y su Semana Negra Carles Quílez, quien participó en la Mesa Redonda Corrupción y literatura. El autor de La soledad de Patricia, aportó su punto de vista como autor de novela negra y también como director de fraude de la Oficina Antifraude y contra la corrupción de Cataluña. Quílez, que fue Premio Internacional Semana Negra de Gijón 2009, es autor también de Asalto a la Virreina (2004) y Piel de policía (200), en coautoría con Andreu Martín. También ha escrito Atracadores (2002), Psicópata (2005) y Mala vida (2007).








