Entrevista a Philip Kerr (Diari de Tarragona)
XÈNIA BUSSÈ. DIARI DE TARRAGONA
“Nos fascina nuestra deshumanización”
En los últimos cinco o diez años, la inflación de libros sobre el nazismo y la II Guerra Mundial ha ido ‘in crescendo’. Usted aborda esa época desde el género de la novela negra. ¿Por qué?
De hecho escogí esa época hace Más de veinte años, en1984, cuando escribí La primera novela protagonizada Por Berhard Gunter y lo Hice después de licenciarme en jurisprudencia y filosofía alemana. Me daba la impresión de que no Existía un relato desde el punto de vista del hombre medio, del hombre de la calle, de toda esa época horrible. Contar esos años a través de un detective me pareció la mejor forma de abordarlo.
Es una serie que tiene inicio y final, Ya que se circunscribe a unos años.
Yo creía que sí, y además mi tercera novela de la serie se titulaba El réquiem alemán, cosa que indicaba un final. No quería quedarme atrapado en esa especie de círculo del crimen que convierte en aburrido al personaje principal, como ocurre en muchas series de novela negra que no acaban jamás. No quiero decir nombres. Después de más de quince años de escribir ese Réquiem pensé que volver una vez más al detective Gunter podía ser divertido e interesante, ya que yo mismo me había hecho mayor. Pensé que para Gunter también habrían pasado los años y que ya no resultaría tan atractivo para las mujeres jóvenes. De hecho, ésa es mi propia experiencia
¿Cómo se dio cuenta de eso?
Hace unos años tocaba en una banda de rock. Ya no éramos unos críos pero nos divertíamos. Un día, al final del un concierto se acercó una chica guapa y me dijo: «Me ha encantado, cómo me gustaría que mi padre tocase como tú». Ha ha ha.
Terrible.
James Bond, por ejemplo, acaba siendo aburrido porque siempre gusta a las mujeres, a todas. Eso llega a cansar, siempre es lo mismo.
Dentro de la BCNegra, usted ha participado en una charla titulada ‘Siempre ha habido tiempos oscuros, siempre ha habido tiempos de confusión’. En la historia inglesa o escocesa, ¿cuándo serían esos tiempos oscuros que dan lugar a las novelas negras? ¿Eso sale en sus novelas?
Creo que los años 30 del siglo pasado fueron unos años oscuros para todo el mundo. Fueron malos para España, para Alemania… Todo el mundo tenía miedo de la guerra. En los 60, ya recuerdo que en Inglaterra se temía un ataque de misiles desde Cuba. Esos años también fueron de miedo. La confusión puede hacer que vivas tiempos interesantes. Y a menudo siempre que un país pasa una buena época esa costa de otro país. Para España, el siglo XVI fue una gran época pero lo fue a expensas de los incas. El siglo XIX fue fantástico para los ingleses, pero nefasto para los indios.
Cierto, cierto.
Y ahora que nos hemos quitado de encima a Tony Blair, creo que en Gran Bretaña empezamos una buena época, sobre todo si dejamos de creernos que somos el obligo del mundo. Para los americanos, los últimos años han sido horribles. Lo de las torres gemelas no fue lo peor, lo horrible fue lo que Estados Unidos hizo después. Seguro que sin Bush, este año empezarán una nueva y mejor etapa.
El género negro está viviendo un gran momento en Europa.
En toda Europa se ha visto que el género ayuda a vender libros y de ahí que haya tantos autores y tantos nuevo títulos. Resulta difícil ser escritor, y el género te brinda una oportunidad de darte a conocer, vender libros y asentarte un poco. Y luego escribir aquello que realmente quieres.
Describir y denunciar la realidad era lo que hacía la novela negra clásica americana.¿De ahí su éxito?
A la gente le gusta leer libros donde verse reflejada. La novela policíaca tiene la ventaja de proponer una historia que tiene inicio, nudo y desenlace, con una estructura muy concreta. En cierto modo estamos obsesionados con el asesinato, con el crimen y eso es porque hay algo fundamentalmente cruel en la naturaleza humana. Nos fascina la deshumanización en los humanos. Nos sentimos bien leyendo sobre el mal porque está en una ficción, no nos pasa a nosotros. Es el mismo germen que hace interesante al otro, al asesino, incluso al vampiro.








