Colegas, exiliados y vecinos
Florida es el estado americano con mayor concentración de escritores por metro cuadrado. En el ámbito del género negro, ha supuesto un escenario recurrente para dos monstruos como Elmore Leonard y James Crumley, por ejemplo. La respuesta a la reñida pregunta de cuáles son en la actualidad los más ilustres moradores del denominado “Sunshine State” que pisan sobre el sagrado terreno de Leonard y Crumley quizás se concentra en un majestuoso edificio rojiblanco bautizado The Orion, en el “midtown” de la ciudad de St. Petersburg. En un apartamento de la séptima planta, dotado de una terraza en la que dos no se encuentran si no quieren y que ofrece unas calmantes vistas a la bahía de Tampa, tiene su oficina Dennis Lehane y un colchón en el suelo su anciano bulldog Marlon, así llamado porque posee una cara de malas pulgas que recuerda a la de Brando. Al finalizar una entrevista con motivo de la publicación de Cualquier otro día, Lehane me señala un bloque de pisos a unos 50 metros escasos, flanqueado por unas palmeras de aspecto algo enfermizo. “Ahí también dispone de una oficina Michael Connelly”, comenta. El creador del detective Harry Bosch vive, sin embargo, en la vecina Tampa, a una media hora en coche. Resulta pues que dos de los más sobresalientes representantes de la cofradía negra de Florida necesitan apenas de unos prismáticos infantiles para saludarse desde sus respectivas terrazas durante una pausa del trabajo, o pueden jugar por la noche a intercambiar mensajes en morse sobre la evolución de sus respectivas obras en curso con la simple ayuda de linternas. Para añadir munición al tema, ambos son exiliados ilustres pues Lehane pertenece tanto a Boston como San Gennaro a Nápoles y las palmas de las manos de Connelly dibujan un mapa de Los Ángeles a escala 1:1. ¿Una más? Clint Eastwood le adaptó a este último Deuda de sangre y a su colega Mystic River. Si descubriéramos que comparten ramas genealógicas que los vinculan al otro St. Petersburg, al de los zares, resultaría demasiado bueno para ser cierto.






(Barcelona, 1974). Es licenciado en Ciencias de la Información por la Universitat Autònoma de Barcelona. Cursó un doctorado en Literatura Comparada en la Universitat Pompeu Fabra y realizó prácticas en la revista "Quimera" y en el diario "La Vanguardia". Desde 1997 fue responsable de secciones de la revista "Qué Leer", donde además realiza entrevistas, escribe reportajes y ejerce la crítica literaria. Tiene un apartado de recomendaciones literarias en el Magazine de La Vanguardia y colabora con el suplemento "Cultura/s". Asimismo, es autor de diversos libros infantiles.

