Bolitar, el héroe que cautiva »

Myron Bolitar es una especie de investigador accidental. Un hombre con gran sentido del humor -no en vano algunos críticos literarios consideran que Coben no es sólo un gran maestro de la novela negra sino también un profesional de la diversión-, de corazón noble y naturaleza generosa. Al menos lo es hasta que se siente entre la espada y la pared. Cuando eso sucede, es mejor mantenerse al margen.
Bolitar fue un fenómeno del baloncesto en la Universidad de Duke hasta que una lesión acabó con su carrera. Después de graduarse en Derecho en Harvard, abrió su agencia y se convirtió en agente de deportistas profesionales, para luego añadir a la lista a los artistas y escritores. Por lo general, sus “casos” son el resultado de hacer favores a sus clientes o amigos. El primero nos llegó en 1995. Hoy, ya hay publicadas nueve novelas de la serie.
Esta semana llega a las librerías españolas Desaparecida. Sobre ella, Coben ha dicho: “Siempre me he sentido orgulloso de escribir sobre la problemática vida en los suburbios. Nunca hasta ahora había escrito sobre conspiraciones internacionales y terrorismo. Entonces me dije, ¿Por qué no? Y se me ocurrió el argumento de Desaparecida, que me permitía tratar ambos temas”.
Además, en esta novela, Coben ha podido abordar una vez más el alma noble de Myron Bolitar y el amor interesado de Terese Collins. Hace ocho años ambos huyeron a una isla caribeña para dedicarse a amarse, casi sin hablar, desgarrándose el uno con el otro. Pero ella desapareció sin dejar ni el más mínimo rastro, incluso para alguien tan avieso como Bolitar. Hasta que sonó el teléfono a las cinco de la mañana. Terese tan sólo dijo: “Ven a París”, dejando el aroma de un encuentro romántico, sensual, lleno de fantasías, con el que recuperar el tiempo perdido. Pero Bolitar ya presagiaba que Terese había pronunciado aquellas palabras con otra intención: era un grito de socorro.
Rick, el ex marido de Collins y periodista estrella de la CNN, ha aparecido asesinado en París. Ella es la única sospechosa, según Berleand, capitán de la Brigada Criminal de París. Hasta que la prueba preliminar de ADN, sin embargo, señala a otra: su propia hija. ¿Pero Miriam no murió hace más de diez años? Bolitar nunca habría imaginado todo lo que ocultaba Terese Collins, además de una hija desaparecida: un íntimo secreto que no solo amenaza con devastar a los dos, sino que podría cambiar el mundo y causar la muerte a miles de personas. Un secreto en el que se cruza el periodismo y la Interpol, el Mossad y el terrorismo internacional, investigaciones médicas con células madre y niños rubios con miradas de hielo.
http://serienegra.es/autores/harlan-coben/ conduce a Bolitar hacia escenarios en los que sus lectores jamás habrían imaginado estar, justo cuando parecía que su vida al lado de Ali Wilder sería eterna: hacia una clínica, CryoHope, y una asociación llamada Salvar a los Ángeles, en contra de la utilización de embriones en las investigaciones de células madre y la destrucción de embriones de cualquier forma, tamaño o manera. Y capaces de todo. Pero como siempre, ahí estará Win. El mejor amigo de Bolitar. Su verdadero nombre es Windsor Horne Lockwood III, un multimillonario psicópata y justiciero. La sombra perfecta para alguien como Bolitar, incapaz de mantenerse alejado de la verdad, una vez que su agencia de representación deportiva, MB Sports Reps, se ha transformado, aunque se niegue a admitirlo, también en agencia para todo, MB Reps, incluida la búsqueda de desaparecidos o la investigación privada. Aunque, casi siempre, Bolitar se ve inmerso en problemas que, exactamente, proceden de su propio pasado.








