Blog de la Editora

Blanco nocturno

18/08/2010

Me consta que ya he recurrido a Ricardo Piglia en este blog pero, por un lado nos encontramos en plena canícula y las neuronas se aletargan, y, por el otro, el entusiasmo que me ha producido la lectura de la novela que sus fans llevábamos ¡13! años esperando, Blanco nocturno (a la venta en Anagrama a principios de septiembre) ha sido más fuerte que la prudencia para evitar el calificativo de “redundante”. Investigación por dos fuentes distintas (un comisario, Croce, y un periodista, Renzi) del asesinato de un misterioso puertorriqueño en un pueblucho de la provincia de Buenos Aires, la obra es pródiga en reflexiones teóricas sobre el mundo del crimen yRicardo Piglia, de paso, metaliteraria en cuanto se interroga acerca de la construcción de una novela negra. Suelto aquí dos cargas de profundidad con la esperanza de que estallen en el cerebro del lector de raza del género, invitándolo a agenciarse un ejemplar lo antes posible.

Sobre la figura del comisario de policía
1. “Tienen más de cuarenta años, ya han engordado, ya han visto todo, ya tienen varios muertos encima. Hombres muy vividos, con mucha autoridad, que pasan el tiempo entre malandras y punteros políticos, siempre de noche, en piringundines y bares, consiguiendo la droga que quieren y ganando plata fácil porque todos los adornan: los pasadores de juego, los comerciantes, los mafiosos, los vecinos. Ellos son nuestros nuevos héroes, querido. Van siempre calzados, entran y salen, arman bandas, tiran abajo todas las puertas. Son los especialistas el mal, los encargados de que los idiotas duerman tranquilos, le hacen el trabajo sucio a las bellas almas. Se mueven entre la ley y el crimen, vuelan a media altura. Mitad y mitad, si cambiaran la dosis no podrían sobrevivir. So los guardianes de la seguridad y la sociedad les delega la función de ocuparse de lo que nadie quiere ver” decía Luna, “Hacen política todo el tiempo, pero no se meten en política, cuando se meten en política es para tirar abajo a algún muñeco de nivel medio, intendentes, legisladores. No van más arriba. Como son héroes clandestinos, están siempre tentados de meterse ellos también pero jamás lo hacen porque si lo hacen están listos, se vuelven demasiado visibles”, le dijo Luna aquella noche cenando en El Pulpito mientras lo instruía, una vez más, sobre la vida verdadera. “Hacen lo que tienen que hacer y persisten más allá de los cambios, son eternos, están desde siempre…”, dudó un momento Luna, se acordó Renzi, “desde la época de Rosas que hay comisarios de policía que son famosos, a veces pierden, como todo el mundo, los matan, los pasan a retiro, los mandan presos, pero siempre hay otro que ocupa su lugar. Son malevos, queridos, pero en ellos la dimensión del mal es mínima comparada con quienes les dan órdenes. Un policía habla directo va de frete, pone la cara”, había concluido Luna, “así que no te hagas el loco y escribí lo que ellos te digan…”.

Sobre la diferencia entre ver y comprender
2. “Todo es según lo que sabemos antes de ver –Renzi no entendía hacia dónde apuntaba el comisario-. Vemos las cosas según las interpretamos. Lo llamamos previsión: saber de antemano, estar prevenidos. Usted en el campo sigue el rastro de un ternero, ve las huellas en la tierra seca, sabe que el animal está cansado porque las marcas son livianas y se orienta porque los pájaros bajan a picotear en el rastro. No puede buscar huellas al voleo, el rastreador debe primero saber lo que persigue: hombre, perro, puma. Y después ver. Lo mismo yo. Hay que tener una base y luego hay que inferir y deducir. Entonces –concluyó- uno ve lo que sabe y no puede ver si no sabe… Descubrir es ver de otro modo lo que nadie ha percibido. Ése es el asunto.-Es raro, pensó Renzi, pero tiene razón-. En cambio si pienso que no es el criminal, entonces sus actos, su modo de actuar no tiene sentido… -Se quedó pensativo-. Comprender –dijo cuando salió de ahí- no es descubrir hechos, ni extraer inferencias lógicas, ni menos todavía construir teorías, es sólo adoptar el punto de vista adecuado para percibir la realidad. Un enfermo no ve el mismo mundo que un tipo sano, un triste –dijo Croce, y se perdió otra vez en sus pensamientos pero volvió enseguida. No ve el mismo mundo que un tipo feliz. Igual un policía no ve la misma realidad que un periodista, con perdón –dijo y sonrió-. Ya sé que ustedes escriben con el mismo propósito de informarse después. –Lo miró sonriendo pero Renzi, que estaba comiendo, no pudo contestarle, aunque estaba de acuerdo-. Eso es como jugar al ajedrez, hay que esperar la movida del otro”.

Comparte:
  • Print
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Twitter
  • email
  • Meneame

Leave a comment!

Add your comment below, or trackback from your own site. You can also subscribe to these comments via RSS.

Be nice. Keep it clean. Stay on topic. No spam.

You can use these tags:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

This is a Gravatar-enabled weblog. To get your own globally-recognized-avatar, please register at Gravatar.


Aviso Legal Los datos personales que nos facilita serán incorporados a un fichero titularidad de RBA Libros, S.A. con la finalidad de publicar su comentario en esta sección. Asimismo, acepta las condiciones de publicación de los comentarios y fotografías dispuestas en las condiciones de uso del presente sitio Web. Le informamos de que puede ejercer sus derechos de acceso, rectificación, cancelación y/u oposición dirigiéndose por escrito a RBA Libros, S.A., Ref. Datos, c/ Pérez Galdós, n 36, 08012 Barcelona, o bien, enviando un correo a la siguiente dirección: info @ serienegra .es